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Primeros auxilios – El método PAS

 Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0)Reconocimiento – NoComercial – CompartirIgual (by-nc-sa): No se permite un uso comercial de la obra original ni de las posibles obras derivadas, la distribución de las cuales se debe hacer con una licencia igual a la que regula la obra original.

1. INTRODUCCIÓN

botiquin-primeros-auxilios-pasLos primeros auxilios son todas aquellas medidas o actuaciones que realiza el auxiliador, en el mismo lugar donde ha ocurrido el accidente y con material prácticamente improvisado, hasta la llegada de personal especializado. Los primeros auxilios no son tratamientos médicos. Son acciones de emergencia para reducir los efectos de las lesiones y estabilizar el estado del accidentado. Y esto último es lo que le concede la importancia a los primeros auxilios, de esta primera actuación va a depender en gran medida el estado general y posterior evolución del herido. Así mismo, son una obligación moral.

2. OBJETIVOS

Los objetivos de los primeros auxilios son:

  • Conservar la vida.
  • Evitar complicaciones físicas y psicológicas. Ayudar a la recuperación.
  • Asegurar el traslado de los accidentados a un centro asistencial.

3. NORMAS GENERALES PARA PRESTAR PRIMEROS AUXILIOS

Primero: Estar tranquilos, pero actuar rápidamente

Está demostrado que el mayor porcentaje de muertes ocurridas después de un accidente, sobrevienen durante la primera media hora que sigue al mismo, momento este, en que debe intervenir el socorrista, con actitud serena y procurando tranquilizar al herido, dirigiendo a todos aquellos que se encuentran a su alrededor, en aras de conseguir un traslado rápido y cómodo para la víctima.

Segundo: Hacer una composición de lugar

Cuando se llega al lugar del accidente no se debe comenzar a actuar curando al primer herido que se encuentre. Puede haber otros heridos más graves y que, por tanto, necesiten atenderse en primer lugar. Hacer, pues, un rápido examen del lugar. Debe intentarse saber si existen heridos ocultos. Hay que darse cuenta también de las posibles fuentes de peligros que aún existan: amenaza de derrumbamiento, ruptura de canalizaciones de gas o de agua, fuego

Tercero: No mover al herido

Como norma básica y elemental no se debe mover a nadie que haya sufrido un accidente, jamás se cambiará de sitio al accidentado antes de cerciorarse de su estado y haberle proporcionado los primeros cuidados. Además, un herido grave, no debe ser movilizado excepto por estas tres razones: 1) para poderle aplicar los primeros auxilios; 2) evitar el agravamiento de sus heridas; y 3) protegerle de un nuevo accidente.

Cuarto: Examinar bien al herido

Es imprescindible realizar una primera y rápida inspección clínica para detectar todas aquellas alteraciones críticas o vitales que pongan en peligro la vida de la víctima. Investigar si respira, si tiene pulso, si está consciente, si sangra, si tiene una fractura, si presenta quemaduras, si ha perdido el conocimiento. Estar bien seguros de no haber dejado escapar nada.

Quinto: No hacer más que lo indispensable

Si se intentan hacer demasiadas cosas, se retrasará el traslado de la víctima. El papel del auxiliador no es el de reemplazar a los servicios sanitarios, sino que se ha de limitar a proporcionar aquellas medidas estrictamente necesarias para un correcto transporte del herido.

Sexto: Mantener al herido caliente

Evitar, no obstante, un calor excesivo, manteniéndole a una agradable temperatura. Si hace frío, todo el cuerpo debe ser calentado; para ello lo mejor será envolverlo en una manta.

Séptimo: No dar jamás de beber a una persona inconsciente

En este estado no podrá tragar y existirá peligro de ahogarla al penetrar el líquido en las vías aéreas. Si la víctima conserva la consciencia y no presenta una herida profunda en el vientre, se le puede dar de beber, lentamente, y solo a pequeños sorbos. No darle alcohol, es preferible café o té caliente, sobre todo si hace frío.

Octavo: Tranquilizar a la víctima

El accidentado tiene miedo. Hay que hablarle ya que está angustiado; el curso de su vida se ha visto truncado bruscamente y padece por los que le acompañan o por su familia. Hay que tranquilizarle, calmar sus temores y levantarle el ánimo. Hay que decirle que hay gente cerca que se ocupa de él, que los servicios de urgencias hayan sido avisados y que vendrán pronto. No se le debe dejar ver su herida.

Noveno: No dejar nunca solo al accidentado

El estado del mismo puede gravarse en un corto espacio de tiempo.

4. PROCEDIMIENTO PARA PRESTAR PRIMEROS AUXILIOS

Para prestar los primeros auxilios usted debe hacer lo siguiente:

  • Organice un cordón humano con las personas no accidentadas; esto no sólo facilita su acción, sino que permite que los accidentados tengan suficiente aire.
  • Pregunte a los presentes si hay un medico, o quiénes tienen conocimientos de primeros auxilios para que le ayuden, esto facilitará su tarea.

5. PRECAUCIONES GENERALES PARA PRESTAR PRIMEROS AUXILIOS

En todo procedimiento de primeros auxilios usted como auxiliador debe:

  • Determine posibles peligros en el lugar del accidente y ubique a la víctima en un lugar seguro.
  • Comuníquese continuamente con la víctima, su familia o vecinos.
  • Afloje las ropas del accidentado y compruebe si las vías respiratorias están libres de cuerpos extraños.
  • Cuando realice la valoración general de la víctima, evite movimientos innecesarios; NO trate de vestirlo.
  • Si la víctima está consciente, pídale que mueva cada una de sus cuatro extremidades, para determinar sensibilidad y movimiento.
  • Coloque a la víctima en posición lateral, para evitar acumulación de secreciones que obstruyan las vías respiratorias (vómito y mucosidades). PLS
  • Cubra al lesionado para mantenerle la temperatura corporal.
  • Proporcione seguridad emocional y física.
  • No obligue al lesionado a levantarse o moverse, especialmente si se sospecha fractura, antes es necesario inmovilizarlo.
  • No administre medicamentos, excepto analgésicos, si es necesario.
  • No dé líquidos por vía oral a personas con alteraciones de la consciencia. Sobre este punto, se presentará más información en el capítulo de Enfermedades de Aparición Súbita.
  • No dé licor en ningún caso.
  • No haga comentarios sobre el estado de salud del lesionado, especialmente si éste se encuentra inconsciente.

6. ACTIVACIÓN DEL SISTEMA DE EMERGENCIA

En cualquier accidente debemos ACTIVAR EL SISTEMA DE EMERGENCIA. Para ello recordaremos la palabra P.A.S., que está formada por las iniciales de tres actuaciones secuenciales para empezar a atender al accidentado:

La “P” de Proteger

Antes de actuar, hemos de tener la seguridad de que tanto el accidentado como nosotros mismos estamos fuera de todo peligro. Por ejemplo, no atenderemos a un electrocutado sin antes desconectar la corriente causante del accidente, pues de lo contrario nos accidentaríamos nosotros también.

La “A” de Avisar

Siempre que sea posible daremos aviso a los servicios sanitarios de la empresa o exteriores (112 – 061 – 091 – 092) y por el método más rápido, de la existencia del accidente, activando así el Sistema de Emergencia, para inmediatamente empezar a socorrer en espera de ayuda.

Hay que indicar siempre:

  • Lugar y tipo del accidente.
  • Número de heridos.
  • Identificación de la persona que llama, ya que las llamadas anónimas inspiran desconfianza.
  • No abandonar nunca la comunicación hasta que nos lo digan.
  • Si estamos solos, lo primero es socorrer a las víctimas intentando avisar lo antes posible.

La “S” de Socorrer

Una vez hemos protegido y avisado, procederemos a evaluar el estado del lesionado.

7. QUÉ HACER EN CASO DE:

ASFIXIA

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Situaciones donde el oxígeno no llega o llega mal a las células del organismo.

LAS CAUSAS MÁS FRECUENTES SON:

  • Presencia de un obstáculo externo. • Paro cardíaco.
  • Ambiente tóxico y/o falta de oxígeno.

TRATAMIENTO:

  1. a) Si existe un obstáculo externo, suprimirlo.
  2. b) Colocar al accidentado en un ambiente puro.
  3. c) Asegurar la libertad de las vías respiratorias. Para ello:

 

  • Aflojar la ropa alrededor del cuello y cintura.
  • Abrir la boca y liberar de aquello que la obstruya (vómito, secreciones, dentadura postiza móvil, etc.).
  • Si está inconsciente (aunque respire), colocar una mano sobre la nuca y la otra en la frente basculando la cabeza hacia atrás suavemente; con esta maniobra se libera la garganta obstruida por la caída de la lengua hacia atrás.
  • Colocar en posición lateral de seguridad a fin de permitir la salida de sangre o vómito
  • Si la asfixia se produce por la presencia de un cuerpo extraño en la garganta, colocar al accidentado boca arriba, situarse a horcajadas sobre sus muslos y con la palma de la mano encima del ombligo y la otra mano sobre la primera, efectuar un movimiento rápido hacia adentro y hacia arriba para que el impulso del aire libere las vías respiratorias. Esta maniobra se puede realizarse en posición de pie, sentado o acostado. Si no respira tras extraer el cuerpo extraño: Practicar la respiración artificial. Practicar masaje cardíaco externo en el caso de no localizar el pulso en la carótida.
  • Si se advierte la presencia de un gas tóxico inflamable, se deben las siguientes precauciones:
  • Protegerse o contener la respiración antes de la evacuación del accidentado. • No encender cerillas ni tocar interruptores. • Emplear una cuerda guía.

LAS HERIDAS

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Es toda pérdida de continuidad en la piel, secundaria a un traumatismo. Como consecuencia de la agresión de este tejido existe riesgo de infección y posibilidad de lesiones en órganos o tejidos adyacentes: músculos, nervios, vasos sanguíneos, etc.

Las heridas pueden ser graves en función de una o varias de estas características:

Profundidad, Extensión, Localización, Suciedad evidente, cuerpos extraños o signos de infección.

Primeros auxilios en caso de heridas leves:

  • Cohibir la hemorragia (en su caso).
  • Desinfección del material de curas.
  • Desinfección de las manos del socorrista.
  • Limpieza de la herida con agua oxigenada o con agua y jabón, del centro a la periferia. Si la herida es profunda, utilizar suero fisiológico para su limpieza.
  • Si la separación de bordes es importante, la herida necesitará sutura por un facultativo. Si no es así, pincelar con un antiséptico y dejar al aire. Si sangra, colocar un vendaje compresivo (gasas sujetas con venda no muy apretada).
  • Recomendar la vacunación contra el tétanos.
  • No utilizar directamente sobre la herida: alcohol, algodón, yodo, polvos o pomadas con antibióticos.

Primeros auxilios en caso de heridas graves:

  • Efectuar la evaluación inicial de la víctima.
  • Controlar la hemorragia y prevenir la aparición del shock.
  • Cubrir la herida con un apósito estéril y procurar el traslado en la posición adecuada, controlando las constantes vitales.
  • No extraer cuerpos extraños enclavados. Fijarlos para evitar que se muevan durante el traslado y causen nuevos daños en su interior.

Heridas especiales

Primeros auxilios en caso de heridas perforantes en tórax: Neumotórax abierto o herida perforante en el tórax: es la presencia de aire en la cavidad pleural, producida por la entrada de aire desde el exterior (herida torácica), y provoca un dolor intenso y dificultad respiratoria. Se debe:

  • Taponamiento oclusivo parcial (un lado sin cerrar).
  • Traslado urgente en posición semisentado.
  • No extraer cuerpos extraños alojados (inmovilizarlos).
  • Vigilar periódicamente las constantes vitales.
  • No dar de beber a la víctima.

Primeros auxilios en caso de heridas perforantes en abdomen

Cuyas complicaciones más frecuentes suelen ser: Hemorragia interna: prevenir el shock hipovolémico. Perforación del tubo digestivo. Salida de asas intestinales. Se debe:

  • Cubrirlas con un apósito estéril (humedecido)
  • Traslado urgente en posición decúbito supino con las piernas flexionadas.
  • No extraer cuerpos extraños alojados.
  • No reintroducir contenido intestinal (cubrirlo con apósito estéril húmedo).
  • No dar nada de comer ni de beber.
  • Vigilar con frecuencia las constantes vitales.

Primeros auxilios en caso de amputaciones traumáticas

Son la pérdida de algún miembro, o parte de él, como consecuencia de un traumatismo. En estos casos suele actuar un acto reflejo de constricción de los vasos sanguíneos producido por la depresión, retrasando que la persona muera desangrada (aunque exista inevitablemente abundante pérdida de sangre. Pero esto no siempre es así; debe preverse En la zona de amputación debe controlarse la hemorragia (torniquete, si procede). Se debe:

La parte amputada:

  • Se cubrirá con apósitos estériles.
  • Se colocará dentro de una bolsa de plástico.
  • Se colocará dentro de otra bolsa de plástico o recipiente con hielo en su interior.
  • Trasladar junto al lesionado a un centro especializado para su reimplante.

HEMORRAGIAS

Se habla de hemorragia cuando se produce una salida de sangre fuera de los vasos sanguíneos, debido a una lesión traumática. Las hemorragias pueden ser externas e internas, si vemos salir la sangre o no. Dependiendo del tipo de vaso sanguíneo afectado puede ser: “venosa” cuando no es copiosa, la sangre es oscura y fluye a poca presión; “capilar” la sangre se limita a rezumar y “arterial” cuando la sangre es de color rojo vivo y brota siguiendo el ritmo de las pulsaciones.

Hemorragia externa. Que se debe hacer

  • Acostar a la persona afectada. Si es posible, la cabeza de la persona debe estar más abajo que el tronco o las piernas, para aumentar el flujo sanguíneo al cerebro. Si la herida se encuentra en una extremidad y si es posible conviene elevar el sitio de sangrado para disminuir el flujo sanguíneo.
  • Limpiar cuidadosamente la herida que sangra.
  • Aplicar presión directamente en la herida con un paño limpio.
  • Mantener presión hasta que pare el sangrado y cuando éste pare, envolver la herida con un vendaje compresivo.
  • Si el sangrado no para con la presión directa se puede intentar la compresión arterial directa en el vaso que irriga la zona lesionada: en primer lugar debe localizarse por palpación el pulso de la arteria correspondiente y después ejercer una compresión firme y constante con los dedos o con el puño.
  • Si el sangrado continúa o vuelve a aparecer es necesario acudir a un centro médico inmediatamente.
  • Si la hemorragia se debe a amputación o trituración de la extremidad se deberá colocar un torniquete que cada 20 minutos se deberá aflojar. Vigile el torniquete constantemente hasta que se llegue al hospital.
  • Si la víctima está consciente se le puede dar a beber líquidos.

Hemorragia interna.

Signos: sangrado de los oídos, nariz, recto, vagina, vómitos o esputos con sangre; contusión del cuello, tórax o abdomen. Heridas que han penetrado en el cráneo, tórax o abdomen. Dolor abdominal intenso.

Síntomas: piel fría, pálida y sudorosa, respiración rápida y superficial, pulso rápido y débil y sensación de intranquilidad. Se puede llegar hasta la pérdida de conciencia.

Que se debe hacer.

  • Acostar a la persona afectada. Elevar las piernas. Comprobar la respiración y el pulso y cubrirlo con un manta.
  • No dar al accidentado ninguna clase de líquidos.
  • Pedir ayuda urgente para trasladar a la persona a un centro médico.

Hemorragia Nasal (Epistaxis).- Las causas más frecuentes de sangrado nasal son el traumatismo nasal, las rinitis (inflamación de la mucosa nasal), p.ej. la rinitis alérgica etc… Normalmente son fáciles de detener ya que se localizan en la zona anterior de la nariz y no tienen mayor significación clínica. En otras ocasiones sí que son debidas a alteraciones de la coagulación o a problemas con la tensión arterial.
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  • Siente a la persona con la cabeza inclinada hacia delante sobre un recipiente. Es necesario que el paciente respire por la boca y evite tragar la sangre.
  • Comprima la nariz durante por lo menos 10 minutos. Si la hemorragia no cesa vuelva a comprimir durante otros 10 minutos
  • Si no cesa la hemorragia coloque una gasa empapada en agua oxigenada u otra sustancia vaso constrictora en la fosa nasal que sangra, introduciéndola poco a poco.
  • Aplique frío local sobre el lado que sangra, en el cuello o la nuca.
  • Si la hemorragia dura más de 30 minutos acuda al centro médico más cercano.

QUEMADURAS

Las quemaduras pueden ser producidas por el fuego, líquidos calientes, productos cáusticos, electricidad y por el sol.

Podemos clasificar las quemaduras según su profundidad, en tres tipos:

  • Primer grado: muy superficiales (sólo enrojecimiento),
  • Segundo grado: aparecen ampollas en la piel, y
  • Tercer grado: existe destrucción de los tejidos y la piel está carbonizada.

Actuación en quemaduras de:

Primer grado

Refrescar inmediatamente la quemadura con agua a una temperatura de entre 10 y 20 grados centígrados.

Beber abundantes líquidos si esta es muy extensa, caso de las producidas por el sol durante el verano.

Segundo grado

quemaduras-pasExiste peligro de infección si la ampolla revienta al convertirse en una puerta de entrada para los microorganismos. Siempre se ha de lavar la zona afectada con abundante agua durante al menos 5 minutos, posteriormente, según el estado de las ampollas se actuará de una u otra manera.

Ampolla intacta: poner antiséptico sobre ella y cubrir con paño limpio o compresa estéril.

Ampolla rota: tratar como una herida. Lavarse las manos, aplicar antiséptico, recortar con una tijera limpia (a ser posible estéril) la piel muerta e impregnar nuevamente con antiséptico. Colocar una cinta adhesiva o tirita para evitar el dolor y la infección.

Tercer grado

Apagar las llamas al accidentado, con lo que se tenga a mano: mantas, tierra, o tirándose al suelo y revolcarse, lavar la zona afectada con abundante agua durante al menos 5 minutos, NO retirar los restos de ropa, NO se deben reventar las ampollas que aparezcan, NO dar pomadas de ningún tipo, envolver la parte afectada con un paño limpio, toallas o sábanas, humedecidos en suero, agua oxigenada o agua, trasladar al paciente con urgencia hasta un centro hospitalario.

La quemadura es el resultado clínico del contacto o exposición del organismo con el calor.

Las quemaduras obedecen a múltiples causas, siendo comúnmente de origen accidental, laboral o domestico, especialmente en niños.

Los principales orígenes son:

Fuego, Líquidos, Químicos, Eléctricos, Radiaciones

Una rápida y acertada actuación ante un quemado puede salvarle la vida y, en otros casos, mejorar el pronóstico y tiempo de curación del traumatismo térmico. Conociendo adecuadamente la etiología y la fisiopatología del quemado podremos estar en capacidad de hacer un tratamiento preventivo de las múltiples complicaciones y secuelas que pueden presentarse en estos pacientes.

CONGELACIONES

Las congelaciones pueden ser de dos tipos dependiendo de su extensión:

congelaciones-pasLocales: Cuando afectan solamente a una zona del cuerpo, como puede ser una mano, la cara,…

Hipotermia general: Se dan cuando la bajada de temperatura afecta a todo el cuerpo. Se puede dar por no tener la ropa adecuada, mojarse en zona de temperatura fría,

Locales: Se da cuando solamente se congela o casi congela un miembro.

Se ven afectadas con mayor frecuencia las zonas externas de cuerpo, las que no sueles estar tapadas o abrigadas. Pueden ser las manos, la cara, los pies (si los zapatos no son los adecuados),…

A veces las congelaciones llegan a un punto de “no retorno”, no pueden volver a su estado natural. El miembro ha sufrido una lesión irreversible, ha muerto. En estos casos hay que amputarlo.

Estos miembros normalmente se congelan por una baja temperatura pero no es la temperatura lo más peligroso. Si hay baja temperatura y no hay viento entonces no se produce una situación de alto riesgo. Pero si hay viento se puede dar más fácilmente una congelación ya que es este el que enfría en exceso todo lo no-abrigado.

Cuando hay frió y, además, viento hay que procurar tener tapadas las zonas sensibles del cuerpo.

Si a pesar de esto se llaga a una congelación hay que calentar rápidamente las zonas afectadas, como En el caso de las manos habría que ponerlas en zonas cálidas del cuerpo, axilas, ingles.

LESIONES EN LOS HUESOS Y ARTICULACIONES

Las lesiones de los huesos, articulaciones y musculosa ocurren con frecuencia. Estas son dolorosas pero raramente mortales; pero si son atendidas inadecuadamente pueden causar problemas serios e incluso dejar incapacitada la víctima.

Las principales lesiones que afectan a los huesos, tendones, ligamentos, músculos y articulaciones son:

Fracturas, esguinces, luxaciones, calambres y desgarros.

A veces es difícil distinguir si una lesión es una fractura, una luxación, un esguince, o un desgarro.

Cuando no esté seguro acerca de cuál es la lesión, trátela como si fuera una fractura.

FRACTURAS

fracturas-pasOcurre cuando un hueso se rompe total o parcialmente. Puede causarla una caída, un golpe fuerte y, a veces un movimiento de torsión (contracción violenta de un musculo). La mayoría de las veces se requiere una fuerza considerable para que un hueso se rompa, pero en niños y ancianos los huesos son más frágiles, razón por la cual son más frecuentes las fracturas en estas personas.

Estas lesiones solamente pueden poner la vida en peligro si van acompañadas de hemorragia arterial o si comprometen el sistema nervioso, produciendo parálisis como en las fracturas de la columna vertebral.

Las fracturas pueden ser:

FRACTURA CERRADA

Es aquella en la cual el hueso se rompe y la piel permanece intacta.

FRACTURA ABIERTA

Implica la presencia de una herida abierta y salida del hueso fracturado al exterior.

Las fracturas además pueden ser:

MULTIPLE O CONMINUTA:

Cuando el hueso se rompe en varias fracciones, denominadas esquirlas.

INCOMPLETA:

Fisura o un leño verde cuando la ruptura del hueso no es total.

LUXACIONES

luxaciones-pasLas LUXACIONES generalmente son más obvias que las fracturas. Una luxación se observa cuando un hueso se ha desplazado de su articulación. Este desplazamiento es causado, generalmente, por una fuerza violenta que desgarra los ligamentos que mantiene los huesos en su sitio.

Cuando un hueso se sale de su sitio la articulación deja de funcionar. El hueso desplazado a menudo forma una hinchazón, una prominencia, o una depresión, que normalmente no está presente.

Las articulaciones más afectadas son: hombro, codo, cadera, rodilla, tobillo, dedo pulgar, dedo grueso del pie y mandíbula.

En caso de accidente automovilístico es frecuente la luxación de las vértebras cervicales.

ESGUINCES

Cuando una persona se tuerce una articulación, los tejidos (musculosa y tendones) que están bajo la piel, se lastiman.

La sangre y los fluidos se filtran a través de los vasos sanguíneos desgarrados y ocasionan inflamación y dolor en el área de la lesión.

Un esguince serio puede incluir una fractura o luxación de los huesos de la articulación. Las articulaciones que se lastiman con más facilidad son las que se encuentran en el tobillo, codo, la rodilla, la muñeca y los dedos.

Es posible que la víctima no sienta mucho dolor t continúe sus actividades normalmente, con esto se retarda la recuperación de la articulación y se puede producir una lesión mayor.

DESGARROS MUSCULARES

Un desgarro muscular ocurre cuando los músculos o tendones se estiran y se desgarran. Las distensiones a menudo son causadas al levantar algo pesado o al forzar demasiado un musculo. Generalmente afectan a los músculos del cuello, la espalda, los muslos o la parte posterior de la pierna (la pantorrilla). Algunas distensiones pueden volver a ocurrir, sobre todo las que ocurren en el cuello o la espalda.

SEÑALES GENERALES

A menudo no es posible, determinar si se trata de una lesión en un musculo, hueso o articulación; sin embargo, algunas señales pueden darle indicios. La determinación del tipo de lesión y su gravedad, generalmente se hacen por medio de las radiografías.

ATENCION GENERAL

Si sospecha que hay lesión grave en un musculo, hueso o articulación INMOVILICE (entablille), la parte lesionada, mientras la víctima es trasladada a un centro asistencial.

Para realizar la inmovilización del área lesionada, es necesario que usted tenga lo siguiente:

Férulas Rígidas: Tablas, Cartón;

Férulas Blandas: Manta doblada, almohada;

Vendas triangulares, o elementos para amarrar o sostener como: tiras de tela, corbatas, pañuelos, pañoletas.

CABESTRILLO:

Es un elemento fundamental para la inmovilización de los miembros superiores cuando existe fractura, luxación o esguince.

Además de inmovilizar, es muy útil para elevar la zona lesionada disminuyendo la inflamación y el dolor. Generalmente se elaboran con tela o interlon.

Si no se dispone de vendas triangulares, se pueden improvisar cabestrillos diversos para sostener una extremidad.

Doble el extremo inferior de la chaqueta o camisa del accidentado y sujételo a la tela con un gancho.

Sujete la manga de la extremidad lesionada a la camisa.

Utilice una bufanda, correa o corbata para sostener la extremidad.

RECOMENDACIONES PARA EL TRATAMIENTO

desgarro-muscular-pasAL INMOVILIZAR cualquier tipo de lesión que comprometa hueso, articulación o musculo, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Retire la víctima del lugar del accidente, si hay peligro. Realice una valoración primaria de la víctima identificando si está consciente o inconsciente, si esta respirando y tiene pulso o está sangrando abundantemente. Estas lesiones generalmente ocasionan shock, como consecuencia del dolor y de la hemorragia que las acompaña.
  • Realice la valoración secundaria e identifique el tipo de lesión para hacer la inmovilización.
  • Verifique si hay sensibilidad en el miembro lesionado, temperatura y coloración de la piel. Si el calzado le impide revisar la temperatura y el color de la piel, limítese a comprobar la sensibilidad.
  • Evite retirarle el calzado, al tratar de hacerlo se producen movimientos innecesarios que pueden ocasionar más daño.
  • Si hay fractura abierta controle la hemorragia, cubra la herida sin hacer presión sobre ella, luego haga la inmovilización y eleve el área lesionada. Si los métodos anteriores no logran controlar la hemorragia, haga presión sobre la arteria braquial, ubicada en la cara interna en el tercio medio del brazo o en la arteria femoral, en la ingle, según se trate de hemorragia en brazo, antebrazo, mano o hemorragia en el muslo, pierna o pie. Controle la Hemorragia ejerciendo presión a lo largo del hueso. Coloque cuidadosamente un trozo de gasa sobre el hueso y sosténgala mediante una almohadilla circular elaborada con una venda. Fije la gasa con un vendaje sin hacer presión.
  • Inmovilice y eleve el área lesionada.
  • Si la hemorragia continua haga presión en la arteria femoral. Si la lesión está acompañada de otras más graves, como dificultad respiratoria, quemaduras, atiéndalas antes de inmovilizar. Acolchone el material rígido, utilizando toallas, algodón o espuma, para evitar lesiones en las articulaciones. Así mismo se deben proteger las prominencias óseas de rodillas, tobillos, codos y las áreas expuestas a presión como la axila, el pliegue del codo y la región genital. Al inmovilizar, sostengan el área lesionada por ambos lados del sitio de la lesión. No trate de colocar el hueso en la posición original, evite retirar el calzado; al tratar de hacerlo se produce movimientos innecesarios que pueden ocasionar más daño.
  • Coloque varias vendas triangulares dobladas en forma de corbata. Desplácelas utilizando los arcos naturales debajo del tobillo, rodilla, cintura, cuello.
  • Coloque las férulas (tabla, cartones), de tal manera que abarquen las articulaciones que están por encima y por debajo de la fractura. Ejemplo: Cuando sospeche fractura de codo, inmovilice hombro y muñeca.
  • Ate las vendas firmemente. No amarre sobre el sitio de la fractura, los nudos deben quedar hacia un mismo lado.
  • Vuelva a verificar si hay sensibilidad, la temperatura y la coloración de la piel.
  • Si el calzado le impide revisar la temperatura y el color de la piel, limítese a comprobar la sensibilidad.
  • No de masaje, ni aplique ungüentos o pomadas.
  • De tratamiento para shock.

RESUCITACION CARDIOPULMONAR

Se denomina resucitación al conjunto de maniobras que tratan de restablecer la respiración y los movimientos del corazón de una persona en la que accidental y recientemente se han suspendido ambas funciones.

Respiración Artificial

Debe ser:
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  • Urgentísima, antes de los 6′ de ocurrida la supresión. • Ininterrumpida, incluso durante el traslado.
  • Mantenida durante el tiempo necesario, incluso horas.
  • Eficaz. Ningún método puede compararse en eficacia con el boca a boca que ha desplazado totalmente a otros, razón por la cual será el único que describamos, ya que consideramos que es mejor conocer uno bien y eficaz, que muchos mal y poco eficaces.

Método Oral Boca a Boca

Consta de 2 tiempos:

  • Preparación para la respiración. • Práctica de la respiración.

1º) PREPARACIÓN PARA LA RESPIRACIÓN.

  • Tender a la víctima boca arriba sin almohada. Si vomitara agua o alimentos, torcer la cabeza hacia un lado mientras devuelve.
  • Aflojar las ropas de la víctima que opriman la garganta, el tórax o el abdomen.
  • Inspeccionar rápidamente la boca para sacar de ella cuerpos extraños si los hubiera, incluidas las dentaduras postizas.
  • Si la víctima se hubiera atragantado con algo, volverla de costado y darle fuertes golpes con la mano en la espalda, entre las paletillas.

2º) PRÁCTICA DE LA RESPIRACIÓN.
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  • Arrodillado junto a la víctima. Coloque una mano en la nuca, la otra en la frente; procure elevar la de la nuca y empujar con la de la frente, con lo que habrá conseguido una buena extensión de la cabeza.
  • Sin sacar la mano de la nuca, que continuará haciendo presión hacia arriba, baje la de la frente hacia la nariz y con dos dedos procure ocluirla totalmente. Inspire todo el aire que pueda, aplique su boca a la de la víctima y sople con fuerza.
  • Si es un niño, sóplele a la vez en nariz y boca, y modere la cantidad y fuerza de su soplido, insuflándole el aire sin hacer la inspiración forzada que señalábamos para el adulto.
  • Retire su boca y compruebe si sale el aire que usted insufló por la boca del accidentado. Si no sale es que no entró por no estar bien colocada la cabeza.
  • Extiéndala más aún, echando más hacia atrás la frente y compruebe que entra el aire, viendo cómo se eleva el pecho del accidentado cuando usted insufla aire.
  • Repita las insuflaciones cada 5 segundos (unas 12 ó 14 por minuto).
  • Si empieza a recuperarse acompase el ritmo de las insuflaciones al de la respiración del accidentado.
  • Por último, no olvide tomar el aire suficiente para evitar mareos, etc.

Masaje Cardíaco Externo

Si además de que no respira y está inconsciente, se observa que el accidentado está muy pálido, carece de pulso en la muñeca y cuello, tiene las pupilas dilatadas y no se oyen los latidos cardíacos, es muy probable que se haya producido una parada del corazón, por lo que se debe proceder a practicar, además de la respiración artificial boca a boca, el masaje cardíaco externo, con arreglo a la siguiente técnica:

respiracion2-pasLa persona encargada de practicarlo se coloca de rodillas al lado de la víctima, aplicando la parte posterior de la palma de la mano sobre el esternón, cuatro o cinco centímetros por encima de la “boca del estómago”. La palma de la otra mano se coloca sobre la de la primera. Se ejerce una presión firme y vertical al ritmo de 60 u 80 veces por minuto.

Al final de cada acto de presión se suprime éste para permitir que la caja torácica, por su elasticidad, vuelva a su posición de expansión.

Si la víctima es un niño o un lactante el número de compresiones ha de ser mayor (100-10) Y menor la presión a aplicar. Basta una mano para los niños y dos dedos para los lactantes.

Lo ideal es que una persona realice la respiración boca a boca y otra, al mismo tiempo, el masaje cardíaco externo, realizando 5 presiones esternales y 1 insuflación, efectuando ésta en la fase de descompresión del tórax y no volviendo a comprimir hasta que no haya terminado la insuflación y así sucesivamente. Si es solamente un socorrista el que presta los auxilios, comenzará con la respiración boca a boca, realizando 5 insuflaciones, para continuar con la siguiente pauta:

15 presiones esternales-2 insuflaciones

5 presiones esternales-1 insuflaciones

Aproximadamente cada 2 minutos, hay que verificar la eficacia circulatoria tomando el pulso en la carótida.

Y así hasta la recuperación o fallecimiento del accidentado.

8. CONCLUSIÓN

Para poder prestar primeros auxilios a alguien se debe tener el conocimiento necesario, es importante conocer las partes de nuestro cuerpo, de cómo se va a tratar a la persona accidentada para así evitar lastimar o empeorar su condición, tener un botiquín de primeros auxilios con todos los materiales necesarios para prestar los primeros auxilios.


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