Top

Cargando cosas bonitas...

Recargar...

La regencia de María Cristina de Habsburgo y el turno de partidos. Oposición al sistema. Regionalismo y nacionalismo

 Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0)Reconocimiento – NoComercial – CompartirIgual (by-nc-sa): No se permite un uso comercial de la obra original ni de las posibles obras derivadas, la distribución de las cuales se debe hacer con una licencia igual a la que regula la obra original.

1. LA REGENCIA DE MARIA CRISTINA DE HABSBURGO Y EL TURNISMO

Características generales del periodo.

En 1885 muere Alfonso XII que deja a dos hijas pequeñas y a su segunda esposa embarazada. Ésta, María Cristina de Habsburgo-Lorena, asume la regencia mientras se espera al nacimiento de un heredero. Este deseo se verá cumplido con el nacimiento posterior de un varón, futuro Alfonso XIII, proclamado rey desde su nacimiento.

Las incertidumbres que se abren con una minoría de edad y la regencia de una reina sin apenas experiencia llevaron a los dirigentes de los partidos dinásticos, Cánovas y Sagasta, a acordar el llamado Pacto de El Pardo. En realidad, el pacto fue fruto de una conversación ante el mismo lecho mortuorio de Alfonso XII. Según este acuerdo, ambos se comprometieron a facilitar la alternancia en el gobierno y a respetar las leyes elaboradas por el gobierno anterior. Fruto del acuerdo, Cánovas que gobernaba hasta ese momento cedió el poder a Sagasta que, con la habitual manipulación electoral, consiguió la victoria para el Partido Liberal en las siguientes elecciones.

De esta forma, se consolida el turnismo entre los dos partidos como garantía de estabilidad política.

Mª Cristina de Habsburgo con Alfonso XIII

Mª Cristina de Habsburgo con Alfonso XIII

Sagasta

Sagasta

2. La liberalización del sistema político

Una de las características más relevantes del periodo fue el intento que emprende Sagasta de liberalizar el sistema. Este programa se correspondía con el carácter más tolerante y abierto del Partido Liberal. Para lograrlo, Sagasta aprovechó su largo gobierno de cinco años que se inició en 1885 y aprobó una serie de medidas que permitían incorporar algunos de los avances conseguidos durante el Sexenio Democrático. Las más significativas de estas medidas son las siguientes:

  • La Ley de Libertad de imprenta que garantizaba una mayor libertad de expresión siempre y cuando no se cuestionara la Monarquía.
  • La Ley de Asociaciones, que permitió legalizar las asociaciones obreras que desde la dictadura de Serrano habían permanecido en la clandestinidad.
  • Le Ley del Jurado, que permitía introducir el jurado para ciertos delitos.
  • La Ley de Sufragio Universal, aprobada en 1890, que fue la medida más significativa de todas al reconocer el derecho al voto a todos los varones mayores de 25 años. Se ponía fin definitivamente al sufragio censitario que había reintroducido Cánovas con su Ley Electoral.

Sin embargo, estas medidas sólo creaban una fachada de libertades que en absoluto eliminaba el carácter oligárquico y corrupto del sistema. Sobre todo, la manipulación electoral y el caciquismo anularon todas las virtudes que podía tener la Ley de Sufragio Universal.

Fiel al compromiso adquirido, Cánovas respetó estas medidas cuando le llegó el turno de gobernar.

3. LA OPOSICIÓN AL SISTEMA

Pero el hecho más significativo del periodo es la aparición y desarrollo de movimientos de oposición que, marginados del poder político, ejercieron una crítica cada vez más profunda hacia el falseamiento y manipulación del sistema, contribuyendo a su deterioro. Estos movimientos se pueden encuadran en cuatro grandes grupos: los carlistas, los republicanos, los nacionalismos periféricos y el movimiento obrero.

4. EL MOVIMIENTO CARLISTA

El carlismo representó la oposición al sistema por la derecha. Debilitado tras la derrota en la Tercera Guerra Carlista, su ideología se acabó identificando con la defensa del catolicismo. El carlismo se acabó escindiendo entre una corriente intransigente, conocida como integrismo, y otra corriente más favorable a colaborar con el sistema si éste asumía sus postulados católicos. Aunque siguió teniendo sus bases principales en el País Vasco y Navarra, la aparición del nacionalismo vasco le restaría apoyos.

5. EL MOVIMIENTO REPUBLICANO

El republicanismo se caracterizó por su debilidad debido a la división interna en diferentes partidos que en realidad eran agrupaciones de personalidades en torno a líderes destacados. Su implantación social también se redujo ya que las masas populares, la principal base del republicanismo durante el Sexenio, empezaron a abrazar ahora las nuevas ideologías obreras.

Algunos republicanos intentaron la vía del pronunciamiento para conseguir sus fines pero fracasaron ante el éxito logrado por Cánovas en el control de los militares.

Aún así, los republicanos consiguieron tener presencia en las Cortes ya que en las diferentes elecciones siempre obtenían algunos diputados.

6. LOS REGIONALISMOS O NACIONALISMOS PERIFÉRICOS

Presentación del Memorial de Greuges al rey Alfonso XII y a la reina María Cristina

Presentación del Memorial de Greuges al rey Alfonso XII y a la reina María Cristina

Surgen como oposición al carácter centralista del Estado Liberal, al que reprochan que sólo se defiendan los intereses de la oligarquía agraria y financiera que está representada en Madrid. Por el contrario, las élites de los territorios periféricos que se sienten marginados del poder encontraran su expresión en estos movimientos nacionalistas.

a) El nacionalismo catalán.

Su origen se encuentra en un movimiento cultural, conocido como la Renaixença, cuyo objetivo es la recuperación de la lengua y cultura catalanas, y se manifestó en concursos literarios y actos de tipo cultural.

En 1885 se presentó al rey el Memorial de Greuges en el que se aseguraba la fidelidad a la Monarquía pero se reclamaba la autonomía para Cataluña. En 1886 Valentí Almirall publica el manifiesto “Lo Catalanisme” en el que reivindica la autonomía política para Cataluña y la defensa de su identidad.

Pero el organizador del nacionalismo catalán fue Prat de la Riba, autor de las Bases de Manresa, que marcan el nacimiento del nacionalismo político. En este documento se reivindicaba la co-oficialidad del catalán, la autonomía política y la ocupación de los cargos públicos por ciudadanos de Cataluña.

El nacionalismo catalán se configura como un movimiento integrador, es decir, no independentista, de carácter conservador y cuyas principales bases se encuentran entre la burguesía industrial, deseosa de influir en el gobierno de Madrid para conseguir una política más favorable a la modernización económica e industrial.

En 1901 se funda la Lliga Regionalista de Cataluña, principal partido político del nacionalismo catalán que se identificaba con los intereses de la burguesía industrial.

b) El nacionalismo vasco.

Sus orígenes se encuentran en Vizcaya y tienen que ver con las profundas transformaciones que se producen: industrialización, inmigración de no vascos, desaparición del tradicional espacio rural, difusión de ideologías obreras, a lo que se suma la abolición de los fueros en 1876. Estos cambios provocaron cierta inseguridad entre la pequeña burguesía y las clases medias, ideológicamente muy conservadoras, que se sienten amenazadas por la fuerza del movimiento obrero. Estos grupos reaccionaron idealizando el pasado rural vasco y desarrollando un sentimiento anti-español.

Quien recoge estos sentimientos y es considerado fundador del nacionalismo vasco es Sabino Arana. Es él quien crea el PNV (Partido Nacionalista Vasco) en 1894 como un partido católico, muy conservador, con tintes racistas y con un componente violento heredado del carlismo. El radicalismo antiespañol y el independentismo del PNV hicieron que al principio no tuviera mucho arraigo y el carlismo siguiera siendo preponderante en el País Vasco. Más adelante el PNV evolucionó hacia posturas autonomistas y menos radicales lo que le permitió incrementar sus apoyos.

Hay que señalar que la alta burguesía financiera e industrial del País Vasco siempre se sintió bien representada en los gobiernos de Madrid y no apoyó el nacionalismo.

c) Otros nacionalismos.

En Galicia, al igual que en Cataluña, se produjo un movimiento cultural conocido como O Rexurdimento preocupado por la recuperación de la lengua y cultura gallegas y de la que es exponente Rosalía de Castro. Pero el atraso económico de la región y la ausencia de una burguesía hicieron que el nacionalismo gallego tuviera menos implantación. Murguía, esposo de Rosalía de Castro, fundó la Asociación Regionalista Galega como primera asociación galleguista.

En Valencia y Andalucía surgirían fenómenos similares pero de menor implantación.

7. EL MOVIMIENTO OBRERO

El crecimiento de la clase obrera favoreció la expansión y consolidación de las dos grandes corrientes del movimiento obrero internacional: anarquismo y marxismo. Estas dos corrientes hicieron que el movimiento obrero adquiriera un mayor protagonismo en la denuncia del sistema oligárquico y corrupto de la Restauración.

El anarquismo fue la corriente mayoritaria y tuvo sus principales apoyos entre los jornaleros andaluces y el proletariado de Cataluña. Los anarquistas no crearon ninguna organización pero se hicieron notar cuando crecieron los seguidores de Kropotkin, partidarios de la propaganda por el hecho, es decir, la violencia terrorista contra los enemigos de clase. El propio Cánovas del Castillo sería asesinado en 1897.

El socialismo o marxismo sí creó organizaciones obreras. Pablo Iglesias fundó en la clandestinidad el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y el sindicato UGT (Unión General de Trabajadores). El socialismo fue minoritario y tuvo sus principales apoyos entre la clase obrera del triángulo formado por Vizcaya, Asturias y Madrid.

Pablo Iglesias

Pablo Iglesias

Sabino Arana

Sabino Arana

 

 

 

 

 

 

 

 

 


¡Gracias por haber llegado hasta el final! Si de verdad te ha gustado te invitamos a que realices una aportación para mantener el funcionamiento de la web. Los ingresos que se obtienen en la web a través de la publicidad van destinados íntegramente a cubrir los gastos de mantenimiento, como el servidor donde se aloja la web, por lo que, de momento, no recibimos beneficio económico.