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La Península Ibérica en la Edad Media: Los reinos cristianos

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1. Concepto de Reconquista

Se denomina Reconquista al largo proceso por el cual los reinos cristianos del norte peninsular van conquistando territorios de Al-Ándalus. Este proceso que durará ocho siglos culminará con la conquista de Granada en 1492.

Sin embargo, el concepto de “Reconquista” es erróneo pues implica la idea de volver a conquistar un territorio que ya antes había pertenecido a una comunidad determinada. La realidad, por el contrario, es distinta y se basó en dos hechos:

-La mayoría de la población de la Hispania visigoda, especialmente la nobleza, pactó con las nuevas autoridades musulmanas y permaneció en Al-Andalus conservando sus propiedades, religión y formas de vida.

– La resistencia inicial a los musulmanes en el área cantábrica no obedecía a un deseo de restaurar un orden cristiano perdido. Por el contrario, esta resistencia era continuación de la que los pueblos poco romanizados del norte (astures, cántabros y vascones) habían desarrollado antes contra romanos y visigodos. En la resistencia de estos pueblos no hay ninguna idea de “reconquistar”.

Por lo tanto, el concepto de Reconquista surge posteriormente y es una elaboración teórica de los reyes de León con la que, ya en los siglos IX y X, pretenden justificar la conquista de Al-Andalus. En esta elaboración teórica subyacen dos ideas:

  • Se asume que el reino de León es heredero del reino visigodo, lo que daría legitimidad a la conquista de Al-Andalus.
  • Se concibe la conquista como una Cruzada, es decir, una guerra santa en la que se lucha por la defensa del cristianismo frente al Islam.

2. Los primeros núcleos de resistencia

Los primeros núcleos de resistencia al Islam se configuran en el norte de la Península, aunque conviene diferenciar dos áreas:

a) La zona cantábrica:

Aquí surge el primer núcleo de resistencia cuando varios nobles visigodos, dirigidos por Pelayo, aglutinan a los astures y cántabros y derrotan a los musulmanes en Covadonga en 722. Pelayo es proclamado rey de los astures y se configura un reino, con una organización aún primitiva, con capital en Oviedo. Poco a poco el reino evoluciona al tiempo que se expande hacia Galicia y el área vasca. Por el sur llega hasta el Duero y el reino de Asturias pasa a denominarse reino de León. Sin embargo, en el siglo X este reino experimenta la práctica independencia de su parte oriental, conocida como condado de Castilla.

b) La zona pirenaica: la Marca Hispánica.

En la zona pirenaica los reyes francos, que han formado el Imperio Carolingio, intervienen creando una zona militarizada para evitar los ataques desde Al-Ándalus. Esta zona, denominada Marca Hispánica, será organizada en condados dependientes de los reyes francos, aunque poco a poco estos territorios irán rompiendo los vínculos con el reino franco:

– En el Pirineo occidental los vascones protagonizan una doble resistencia: frente a los francos, a los que derrotan en 778 en Roncesvalles, y frente a Al-Ándalus. Surge así el reino de Navarra.

– En el Pirineo central el condado de Aragón se independizará de la tutela franca aunque al final será absorbido por el reino de Navarra.

– En el Pirineo oriental es donde los reyes francos intervienen más activamente creando diferentes condados que consiguen expandirse hacia el sur. Pronto destaca el condado de Barcelona, cuyo titular Vifredo el Velloso logra acumular diferentes condados en sus manos hacia 890. En 988, al extinguirse la dinastía carolingia, el conde de Barcelona rompe sus lazos con los reyes francos y se consuma así la independencia de Cataluña.

Primeros núcleos cristianos

Primeros núcleos cristianos

3. Principales etapas de la Reconquista

A lo largo del proceso de expansión cristiana podemos distinguir cuatro etapas:

a) 722-1030.

El proceso conquistador está limitado por el dominio político y militar de Al-Ándalus, que alcanza su punto culminante en las campañas de Almanzor. En la zona occidental el proceso conquistador es más amplio ya que se llega hasta la línea del Duero, pero esto se explica porque el avance se hace sobre una zona despoblada y que en realidad es una tierra de nadie. Sin embargo en la zona oriental el avance se limita a la parte baja de los altos valles pirenaicos.

b) 1030-1150.

La disgregación de Al-Ándalus en reinos de taifas favorece el impulso conquistador con la toma de Toledo y el establecimiento de la frontera en el Tajo. El Cid, temporalmente, también consigue hacerse con el control de Valencia. Pero la llegada de los almorávides vuelve a frenar el proceso. Aún así, los reinos orientales alcanzan la línea del Ebro con las conquistas de Zaragoza y Tortosa.

c) 1150-1212.

La llegada de los almohades vuelve a frenar el avance conquistador que se limita a zonas poco pobladas de La Mancha o el Bajo Aragón. Para asegurar la defensa de estos territorios, expuestos a continuos ataques, se crean las Órdenes Militares de Calatrava, Santiago y Alcántara. Son órdenes religiosas cuyos miembros además de la oración deben practicar la guerra.

d) 1212-1300.

La derrota de las Navas de Tolosa pone fin a la amenaza almohade. Esto permite el gran avance conquistador del siglo XIII sobre las tierras más ricas de Al-Ándalus. Muchas ciudades son capturadas mediante capitulaciones, lo que permitía a los musulmanes conservar sus propiedades y religión bajo los monarcas cristianos. Castilla y León, unificadas en un solo reino, ocupan Extremadura, el valle del Guadalquivir y Murcia. En el este, la confederación catalano-aragonesa ocupa Valencia y Baleares. Desde entonces sólo subsiste el reino musulmán de Granada.

4. Las formas de ocupación del territorio y su influencia en la estructura de la propiedad.

Modelos de repoblación y organización social de los reinos cristianos

La repoblación es el proceso colonizador que desarrollan los reinos cristianos tras la conquista de los territorios de Al-Ándalus. El objetivo de este proceso es asegurar la posesión del territorio mediante su poblamiento con habitantes leales a los nuevos soberanos. Podemos distinguir cuatro modelos de repoblación:

a) Repoblación por presura o aprisio.

Este modelo se aplica sobre territorios despoblados y sin explotar, por lo que se desarrolla al norte del Duero y en el piedemonte pirenaico. Con este sistema, los reyes aseguraban la propiedad del terreno a aquellos que iniciaran la explotación y el cultivo de la tierra. Esto favorece la aparición de numerosas comunidades de aldeanos que toman posesión de la tierra, favoreciendo el desarrollo de la pequeña propiedad, aunque también se intercalan grandes extensiones concedidas a monasterios o nobles. En esta zona es también importante el asentamiento de mozárabes procedentes de Al-Ándalus.

b) Repoblación concejil.

Se desarrolla entre el Duero y el Tajo y en el valle del Ebro. Es una zona muy poblada y con grandes ciudades. El territorio se articula en torno a estas ciudades o concejos que administran un gran territorio llamado alfoz. A los pobladores que se instalan en estas ciudades se les reparte tierras según la categoría social. En el reparto se beneficia a los caballeros, pequeños nobles que disponen de caballo para luchar y aseguran la defensa del territorio. Por ello reciben mayores posesiones que los simples peones que combaten sin caballo. Esto hace que aquí coexista la pequeña y mediana propiedad, así como amplias zonas comunales dedicadas al pasto para el ganado.

c) Repoblación mediante las Órdenes Militares.

En la zona de La Mancha y del Bajo Aragón, poco poblada y expuesta a los ataques de los almohades, se asientan las Órdenes Militares, encargadas de su repoblación. A estas órdenes se les adjudican enormes extensiones de tierra llamadas encomiendas. Las órdenes son las encargadas en atraer pobladores que se asientan en villas bajo la jurisdicción del gran maestre de la orden. Por eso en estas zonas predomina el gran latifundio.

d) Repoblación mediante el repartimiento.

Es el sistema de repoblación utilizado en las ricas tierras del valle del Guadalquivir y Levante. Consiste en repartir el territorio conquistado  según la categoría social de los que participan en la conquista. A la alta nobleza y la Iglesia se les adjudica grandes extensiones de tierra mientras que a los pequeños campesinos o ciudadanos se les otorga un pequeño lote de tierra. Sin embargo, resultado de las capitulaciones, también subsiste mucha población musulmana. Al final, los peligros de su situación fronteriza en el valle del Guadalquivir favorecerán que los pequeños campesinos vendan sus propiedades a los poderosos, por lo que acabará consolidándose el latifundio. Sin embargo, en  Levante, coexistirá la pequeña propiedad con las medianas y grandes fincas.

Primera etapa de la Reconquista

Primera etapa de la Reconquista

 

Segunda etapa de la Reconquista

Segunda etapa de la Reconquista

 

Tercera etapa de la Reconquista

Tercera etapa de la Reconquista

 

Cuarta etapa de la Reconquista

Cuarta etapa de la Reconquista

5. La sociedad de los reinos cristianos

a) Características generales.

La sociedad que se configura en los reinos cristianos es una sociedad estamental, es decir, se organiza en estamentos. Un estamento es un grupo social cerrado, al que se pertenece por nacimiento, y del que no se puede salir. En esta división social se considera que cada estamento o grupo social desempeña una función determinada y, esto explica que cada grupo disfrute de unas condiciones jurídicas distintas.

En esta sociedad, en la que la guerra es una actividad fundamental y la religión legitima el orden establecido, la mentalidad está condicionada por los valores militares y religiosos. Por ello, los grupos vinculados a estos valores están especialmente considerados.

Los estamentos son tres: nobleza, clero y Tercer Estado o Estado llano. Los dos primeros disfrutan de privilegios mientras que el último es no privilegiado.

b) La nobleza.

Su función es hacer la guerra. Esto justifica que tengan los siguientes privilegios:

– Exención fiscal, ya que los nobles no pagan impuestos directos.

– Privilegios jurídicos, pues gozan de tribunales propios y un código penal específico.

– Privilegios políticos: tienen derecho a ocupar determinados cargos administrativos y militares.

– Derecho de mayorazgo: consiste en el derecho a dejar en herencia el patrimonio íntegro al hijo primogénito. Este patrimonio no podía ser vendido, dividido ni enajenado, pues debía transmitirse intacto, generación tras generación, a través del primogénito. El mayorazgo significaba asegurar que el patrimonio de la nobleza no menguara nunca ya que tampoco podía perderse por deudas, mala administración, etc. pues no podía ser embargado ni enajenado.

Dentro de la nobleza, no obstante, encontramos grandes diferencias:

– La alta nobleza: constituye los grandes títulos (condes, duques, etc.) y su principal fuente de riqueza era la propiedad de la tierra.

– La pequeña nobleza: formada por hidalgos, infanzones, caballeros urbanos, etc. Algunos podían tener una mediana o pequeña propiedad pero otros tenían que vivir de las rentas que recibían como vasallos de un noble, de cuyos ejércitos formaban parte.

Sin embargo, tanto la alta como la baja nobleza compartían el orgullo de pertenecer a un estamento privilegiado.

c) El clero.

Su función es rezar para lograr la intercesión de Dios a favor del reino. Esto justificaba una situación igualmente privilegiada. En realidad, era el único estamento realmente abierto, pues el celibato impedía la transmisión de la condición de clérigo por nacimiento.

El clero tenía, al igual que la nobleza, varios privilegios como el no pagar impuestos, disponer de tribunales propios u ocupar altos cargos políticos y administrativos. Pero, además, disfrutaba del derecho a percibir una serie de impuestos que pagaba la comunidad: los diezmos, o décima parte de las cosechas, y las primicias, o primeros frutos de cada cosecha.

Aparte de estos ingresos, la principal fuente de riqueza del clero era la posesión de la tierra. Dado que ésta no se dividía por herencia, el patrimonio del clero no hacía más que incrementarse a medida que catedrales y monasterios recibían donaciones del rey o particulares.

Dentro del clero encontramos varias categorías:

Según el nivel económico se diferenciaba el alto clero (obispos, abades, canónigos, etc.), emparentados con la alta nobleza y que disfrutaban de la mayor parte de las rentas de la Iglesia, frente al bajo clero (párrocos de aldeas, monjes, etc.) cuyo nivel de vida se aproximaba al del pueblo llano.

Según el ámbito en el que se desarrolla su actividad se distinguía el clero regular (el que vivía apartado del Mundo en monasterios y conventos) frente al clero secular (el que vive en contacto con el mundo como obispos, párrocos, etc.).

d) El tercer estado o estado llano.

Constituye el 95% de la sociedad. Es un grupo heterogéneo dentro del que existen importantes diferencias socio-económicas, pero todos sus miembros se asemejan en que son pecheros, es decir, pagan impuestos, y carecen de privilegios. Según el nivel económico se pueden diferenciar estos grupos:

– La burguesía urbana: asentada en las ciudades y formada por mercaderes y hombres de negocios. Podían acumular grandes fortunas y llevar un nivel de vida de verdadero lujo.

– Los artesanos: instalados en las ciudades, se agrupaban en gremios. El gremio es la asociación de todos los artesanos que practican el mismo oficio en una ciudad. Sólo los que pertenecían al gremio podían practicar ese oficio, lo que evitaba la competencia de forasteros y aseguraba la supervivencia del artesano. El gremio regulaba toda la actividad del oficio: horarios, precios, calidad del producto, etc.

–  Los campesinos: constituyen el grupo más numeroso de la sociedad dado que la agricultura es la principal fuente de riqueza. Dentro del campesinado se distinguían varios grupos:

* pequeños propietarios, agrupados en aldeas, y que no estaban sujetos a nadie.

* campesinos dependientes, que trabajan en las tierras de la nobleza y el clero y están sometidos al pago de una renta y a la prestación de diversos servicios.

* jornaleros, que carecen de cualquier tipo de explotación, propia o ajena, y trabajan por un jornal (sueldo diario) en las grandes haciendas cuando hay faenas agrícolas. El resto del año no disponen de medios de vida.

– Por último, nos encontramos con una masa de vagabundos, enfermos, pícaros, mendigos, etc. que sobreviven como pueden en esta sociedad.

e) Minorías religiosas.

Al margen de la sociedad, existen dos importantes minorías religiosas:

– Los judíos: se concentran en barrios determinados de la ciudad (juderías). Mantienen su religión y leyes propias a cambio de pagar un impuesto al rey. No pueden disponer de tierras lo que les obliga a vivir de la actividad intelectual (médicos), las finanzas o los trabajos manuales.

– Los mudéjares: son los musulmanes que, tras la Reconquista, permanecieron en territorio cristiano. Algunos viven segregados en barrios apartados dentro de la ciudad (la aljama o morería) donde desempeñas oficios urbanos, especialmente la albañilería. Pero la mayoría permaneció en el campo como mano de obra barata de las grandes explotaciones de regadío de la nobleza y el clero, ya que eran muy apreciados por su conocimiento de las técnicas hortícolas.

6. El régimen señorial

Constituye la base fundamental de esta sociedad en la que la posesión de la tierra es el elemento fundamental que da prestigio y riqueza.

Un señorío es un territorio que el rey concede a un miembro de la nobleza o a una institución eclesiástica como recompensa o pago por los servicios prestados. Había dos tipos de señorío:

Señorío territorial: en este caso el señor (sea noble o eclesiático) tiene la propiedad de la tierra. Esta tierra es explotada por campesinos dependientes del señor, ya que están sometidos a una serie de obligaciones:

* Pago de una renta anual, en especie o dinero, por explotar la tierra o por usar las tierras del señor como pastos, bosques, etc.

* Prestaciones personales en forma de trabajo como realizar labores en las tierras que se reserva el señor, reparar su castillo, aprovisionarle de agua o leña, etc.

* Pago por el uso de los monopolios señoriales, es decir, infraestructuras que posee el señor y son las únicas a las que el campesino puede acudir, como molinos, hornos, fraguas, etc.

Todas estas prestaciones aseguran al señor el disfrute de una renta.

Señorío jurisdiccional: en este caso, el señor no tiene la propiedad de la tierra, sino sólo la capacidad de ejercer la jurisdicción, es decir, la capacidad de gobierno. Esto significaba que los campesinos podían ser propietarios de la tierra, pero tenían otras obligaciones con respecto al señor, que disfrutaba de las siguientes facultades:

* Administraba justicia y recibía las multas que se pagaban.

* Cobraba ciertos impuestos.

*Nombraba a las diferentes autoridades de la aldea o ciudad sometida a su jurisdicción.

Generalmente, la población era reacia a estar sometida a la jurisdicción de un señor, pues esta situación se prestaba a un abuso de poder en la recaudación de impuestos o en la impartición de justicia. Se consideraba mucho más benévola la jurisdicción directa por los funcionarios del rey.

En ocasiones coincidían señorío territorial y jurisdiccional, lo que significaba que el señor además de propietario ejercía la jurisdicción.

7. Diversidad cultural: cristianos, musulmanes y judíos

– Hasta el siglo XII los principales centros culturales son los monasterios, donde se hace una labor de copia y conservación de libros. Son también los únicos centros de enseñanza, en los que se imparte una formación básica a los niños que acabarían siendo monjes. Evidentemente, las cuestiones religiosas constituyen el centro en torno al cual gira toda la cultura.

– Sin embargo, a partir del siglo XIII surgen las primeras universidades, fundadas por los reyes, y a las que asisten los hijos de la burguesía y la pequeña nobleza. Es importante el hecho de que, además de Teología, se imparten estudios prácticos como Medicina y Derecho. Las primeras universidades que aparecieron fueron la de Palencia, trasladada después a Salamanca, y la de Lérida.

– Pero el rasgo más característico del panorama cultural de los reinos cristianos es que la presencia de tres comunidades religiosas y culturales diferentes (cristianos, judíos y musulmanes) favoreció que la Península ejerciera un papel de transmisor de la cultura del mundo islámico a Europa. Ello se plasmó en las llamadas Escuelas de Traductores, entre las que destacó Toledo. En ellas los judíos, que conocían el árabe, traducían textos del árabe al castellano, y un clérigo los traducía a su vez al latín, lo que permitía la difusión de estos conocimientos por Europa.

– Finalmente, conviene destacar cómo con el auge de las peregrinaciones a Santiago se abrió una vía a la penetración de las influencias europeas.

camino-de-santiago

8. Manifestaciones artísticas: El románico y el gótico

arco-medio-punto

Arcos de medio punto y bóveda de cañón

El estilo románico es el primer estilo europeo que, de la mano de los monasterios cluniacenses, llega a la Península en el siglo XI. Con sus muros gruesos, el arco de medio punto y la bóveda de cañón, se pretende construir grandes edificios que, a la postre, se hacen oscuros y pesados. En la Península este estilo tiene su principal manifestación en las iglesias de peregrinación que jalonan el Camino de Santiago (catedral de Jaca, San Martín de Frómista, San Isidoro de León o Catedral de Santiago).

La escultura románica se caracteriza por la importancia dada al contenido frente a las formas, lo que se manifiesta en rostros hieráticos, severos y faltos de expresión, con los que se pretende que el mensaje llegue fácilmente a los fieles (Biblia en piedra).  La fachada de San Joan de Ripoll (Girona) es un buen ejemplo aunque en el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago se advierte ya cierto dinamismo. Estas mismas características comparte la pintura como se advierte en los muros de las iglesias de Tahull (Lérida).

Esquema de iglesia románica (San Martín de Frómista)

Esquema de iglesia románica (San Martín de Frómista)

En el siglo XIII se afianza el nuevo estilo gótico: el arco apuntado permite elevar los templos que se cubren con bóvedas de crucería. El peso se traslada a los laterales mediante arbotantes y contrafuertes. Los muros ya no soportan el peso lo que permite abrir en ellos grandes ventanales que se recubren de vidrieras. El nuevo estilo refleja el dinamismo de las ciudades donde se construyen las grandes catedrales: León, Burgos, Toledo, Barcelona, Palma de Mallorca. Al mismo tiempo se desarrolla una arquitectura civil que tiene sus principales ejemplos en palacios, como el de la Generalitat de Barcelona, o en las lonjas de comercio, como la de Valencia.

Las manifestaciones escultóricas muestran mayor naturalismo: las figuras se mueven, tienen expresión y manifiestan sentimientos como se ve en Santa María la Blanca o el San Jordi del palacio de la Generalitat de Cataluña.

Aparece la pintura sobre tabla en la que se muestra un mayor gusto por el colorido, los detalles y la naturaleza. Se conoce ya el nombre de grandes maestros como Jaume Huguet o Fernando Gallego.

Elementos de arquitectura gótica

Elementos de arquitectura gótica

Esquema de catedral gótica (catedral de León)

Esquema de catedral gótica (catedral de León)

 


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